
Antes tocaba sola en casa… ahora siento que mis notas viajan y se mezclan con la naturaleza. Cada retiro es un paseo musical lleno de vida.



Antes tocaba sola en casa… ahora siento que mis notas viajan y se mezclan con la naturaleza. Cada retiro es un paseo musical lleno de vida.

Mis notas nunca habían sido tan libres. Aquí aprendí a dejarme llevar por el viento y por la corriente de la música.

Reír, tocar y compartir… incluso una flauta de oro puede ponerse nerviosa, ¡pero juntos todo suena mágico!

De tararear en secreto a llenar la sala con mis tonos cálidos… este retiro me inspira y me hace querer volver cada año!